Los abajo firmantes, ciudadanos y representantes de organizaciones
sociales, profesionales y académicas, consideramos que la sociedad
española se encuentra en un momento clave para la definición de su modelo
de radiotelevisión pública. De las decisiones que ahora se adopten,
dependerá la posibilidad de contar o no en el futuro con una oferta audiovisual
que garantice los derechos de los ciudadanos, la satisfacción de sus necesidades
como colectivo y el acceso universal a las posibilidades que ofrece la
convergencia tecnológica y el nuevo entorno digital.
1. Fuerte, independiente, de calidad y tecnológicamente
solvente, con unos medios técnicos y humanos adecuados a dichos objetivos.
2. Que sea el principal baluarte y la garantía del
cumplimiento del servicio público esencial, el interés general y el
acceso universal en el ámbito de la radio y la televisión, tal y como
son entendidos dichos criterios en toda Europa Occidental: veracidad de
la información; protección y promoción de los derechos de la infancia;
defensa de los derechos humanos; apoyo a la educación y a la formación,
al desarrollo cultural y a la cohesión social. Aspectos todos ellos fundamentales
para la creación de una opinión pública libre, condición básica a su vez
para el funcionamiento del propio sistema democrático.
3. Que cuente con un modelo de gestión
eficiente , basado en la descentralización y en la independencia
política ; en la estabilidad y autonomía económica, con una financiación
pública que permita el cumplimiento de sus objetivos y unos recursos publicitarios
y comerciales, en consonancia con los modelos audiovisuales de nuestro
entorno europeo, y en una oferta atractiva, innovadora y de calidad dirigida
a grandes segmentos de la población y justificada por su rentabilidad
social.
4. Que cumpla un papel estratégico
para el desarrollo de las identidades y de las industrias culturales propias
; el derecho de acceso de los grupos sociales y políticos ;
la objetividad y la imparcialidad en las informaciones;
el pluralismo de opinión, y la participación social
en la toma de decisiones.
5.Que refuerce su colaboración con otros operadores audiovisuales públicos en los diferentes niveles
estatal, autonómico y municipal , así como con las diferentes entidades
de radiotelevisión pública en Europa, el Mediterráneo e Iberoamérica,
fomentando igualmente la producción independiente.
6. Y, finalmente, que participe
activamente en el desarrollo de la radio y la televisión digital con una aportación significativa de contenidos y servicios a través de
todas las redes posibles, permitiendo el acceso universal de los ciudadanos
a una oferta de interés multimedia e interactiva en abierto , tanto
generalista como especializada.
Plataforma en Defensa de la Radiotelevisión Pública
Madrid, noviembre 2005